Los terremotos de Enero y Febrero del año 2001 dejaron sin hogar a miles de familias salvadoreñas, entre ellas, muchas de las familias más pobres del país. A partir de este hecho, un grupo de jóvenes salvadoreños y chilenos deciden tomarse el reto de construir junto a las familias afectadas un nuevo futuro. Así nace Un techo para mi País en El Salvador.
Gracias al trabajo de muchos jóvenes salvadoreños y latinoamericanos, el apoyo de empresas responsables, las universidades del país, y sobre todo la confianza de las familias junto a quienes trabajamos, hoy en día Un Techo para mi País – El Salvador se ha transformado en una de las asociaciones más importantes del país. Comprometimos a miles de jóvenes voluntarios cada año y trabajamos junto a cientos de familias necesitadas, con un solo objetivo: terminar con la extrema pobreza en nuestro país.
Los jóvenes voluntarios de El Salvador queremos construir un país más justo, pacífico y solidario. Estamos seguros que se puede y lo estamos haciendo.